¿Y aún me hablas de palabras? Aveces no nos hacen falta.
Aún te quedan por aprender un par de cosas,una despedida no es un adiós porque sé que volveré a ver esos ojos que me juzgaron desde el primer día que le vi, que un beso, no es una marca, son las ganas que se me salen por la boca, y la ultima y no por eso menos importante, amare al mismo hombre todos los días de mi vida.